• Svedana

La intuición es la voz del alma


Au bord d'un lac au Sri Lanka

Quería compartir con ustedes cómo llegué a cambiar de trabajo. Sé que mucha gente está pasando por fases similares en este momento, y es bueno no sentirse solo en estos momentos.


Nada me predestinó para semejante cambio de profesión y, sin embargo sabía que algo andaba mal. Como estar en un "Escape game", estamos atrapados en algún lugar, la vida te envía enigmas, no las entiendes o respondes otra cosa, ¡y no sabes cómo terminar el juego! Creo que probablemente estaba al borde del agotamiento cuando tuve esta revelación. El detonador fue mi descubrimiento de Sri Lanka, ya te conté esta experiencia en un artículo anterior

https://www.svedana.fr/post/partir-pour-se-retrouver-se-trouver-alejarse-para-encontrarse-a-uno-mismo


Al grano: el momento en que todo cambió, cuando regresé al trabajo después de mi viaje. Ese lunes por la mañana, me sentí fuera de lugar, no como cuando vuelves de vacaciones, una especie de "jet lag"; era más como si no hubiera regresado al lugar correcto. Sin embargo, me encontraba perfectamente, muy buena salud, como nunca después de mi estadía y de algunos tratamientos ayurvédicos. Sin embargo, sentí que estaba ausente, tuve la impresión de escuchar las discusiones desde lejos.



Unos días después, me desperté con ganas de saber más sobre Ayurveda. Me sentía mucho mejor en mi cuerpo y en mi mente, que quería saber más sobre esta medicina india que me había ayudado tanto. Empecé a buscar en internet, a comprar libros, a conocer la filosofía de esta práctica, sus plantas, tratamientos, masajes, nutrición, lo que pude encontrar. Al leer estas líneas, recordé que en un momento soñé con ser fisioterapeuta, quería tratar a las personas a través de masajes, tratamientos corporales. A partir de ahí, pasó todo.


Como si una voz me susurrara al oído qué hacer, qué leer, adónde ir: la intuición es la voz del alma. Ya no podía escuchar mi entorno cotidiano, estaba como en otra perspectiva, me infundió una oleada de positividad, curiosidad, optimismo ... Por primera vez seguí ese camino. Estaba atenta, mis sentidos estaban más alertas, conocí a gente diferente, gravitaba en un universo muy alejado del mío, y sobre todo no me hacía preguntas, ya no era mi mente, sentía.

Apenas 1 mes después de mi regreso, realicé mis primeras prácticas de masaje, Abhyanga, luego siguieron otras tres, anatomía ... Aproveché mis días de descanso para ausentarme del trabajo. Luego terminé apuntándome a un curso de certificación de terapeuta ayurvédico, ¡el que ofrecía parte del curso en India, en Kerala! No fue fácil todos los días, porque tuve que gestionar el trabajo, la formación, la práctica (aprovecho para agradecer a mi familia y a mis amigos que inicialmente pasaron por mis manos inexpertas). Cambiar de un mundo a otro podía ser abrumador, pero practicando y aprendiendo me sentí muy bien. Después de 1 año, negocié mi partida del mi trabajo sin disturbios, y comencé mi actividad.


Algunas personas no te entienden cuando haces un cambio tan drástico y se sorprenden del riesgo que quieras correr cuando todo te está llendo bien profesionalmente; el éxito no se mide por el salario o el prestigio, es otra cosa. Lo que te alegra es cuando algunas personas te dicen "deberías haber hecho esto antes", y finalmente el comentario que me encantó un día "esa si que eres tú": ahí entiendes que finalmente estás en el camino correcto, el tuyo.



No temas escuchar la vocecita que te guía, esa que antes te has negado a escuchar, por miedo, por costumbre, deseando seguir patrones establecidos, principios inculcados por la familia o por la sociedad. Todos tenemos un camino destinado, cuanto más nos alejamos de él, más sentimos una enfermedad inexplicable porque no está ligada a una patología, no podremos curarla porque es como obligar a un animal a quedarse en un territorio inhóspito, el remedio es salir de ahi. No te estoy diciendo que finalmente descubrí completamente lo que estaba destinada a ser, nunca dejas de aprender, solo sé que finalmente no me siento perdida o atrapada. Ahora lo siento en el alma.


Cuando te digo que la vida es aprendizaje continuo: el Ayurveda me ha llevado a interesarme más por el Yoga, a entrenarme y a descubrir aún más la cultura del Sureste Asiático, y ahí hay otra historia que contarte ... .



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